22 de febrero: arranca la campaña electoral. Tenemos por delante, dos semanas de espectáculo, lluvia de imágenes, discursos, mítines y, por fin, debates. Los debates electorales son algo novedoso en nuestro país; hay otras democracias en el mundo, especialmente en Estados Unidos y Francia, donde no se entendería que se celebraran elecciones sin, como mínimo, un debate entre candidatos. Pero por fín tenemos campaña con debates ¿será una señal de que nuestra democracia empieza, por fin, a consolidarse?
En cualquier caso, empieza hoy y ahora la campaña electoral de unas elecciones que creo que van a venir marcadas por dos hechos concretos. Éstas van a ser las elecciones de la economía y del debate. ¿Quién ganará?

Como millones de españoles, he seguido el debate de esta noche en Antena 3 TV entre el Vicepresidente económico y número 2 en las listas del PSOE, Pedro Solbes, y el ex-directivo de ENDESA y actualmente número 2 en las listas del PP, Manuel Pizarro. Debo decir que me esperaba un debate distinto pero, ante todo, de resultado diferente.
Ganó Solbes. No hay duda. La verdad es que creía que no lo haría, pero así hay que reconocerlo. Lo he seguido en detalle y he tomado nota de ciertos aspectos que, en su conjunto, esclarecen el resultado: de los tres bloques en los que se estructuró la contienda (macroeconomía, economía familiar y economía de futuro), Solbes se impuso a Pizarro en las tres partes del diálogo. De los 9 asaltos, Solbes se impueso en 6. Y, en cuanto a la intervención final, Solbes fue mucho más contundente, claro y moderado.
Creo que Pizarro es un excelente profesional y que en esto de la política tiene futuro, pero mucho me temo que hoy ha pagado la novatada. Además, a Solbes se lo ha visto con mayor contundencia, más seriedad y ante todo mucha moderación, lo cual siempre es de agradecer. También es de señalar que la claridad expositiva, si bien siempre mejorable, ha estado equilibrada, aunque Solbes ha demostrado mayor solvencia y credibilidad. Los gráficos que ha aportado Solbes, además de ser comprensibles, se veían perfectamente; Pizarro, sin embargo, no ha mostrado gráficos demasiado claros y, hay que decir, no se veían con claridad.
La gran metedura del pata de Pizarro ha sido, en mi opinión, cuando se ha metido en un callejón sin salida del que luego no podía escapar: dijo Pizarro que suprimiría el Ministerio de la Vivienda y que el Gobierno paga a terroristas. Clara demostración, sin duda, del nerviosismo traidor que conlleva siempre a la demagogia barata; una demagogia más propia de Martínez Pujalte o de Ángel Acebes que no de un Manuel Pizarro del que se esperaba mayor seriedad. Además, todo ello contrasta con la previa alabanza que el propio Pizarro había hecho de la política económica de la Comunidad de Madrid, olvidando que uno de los ejes económicos de Esperanza Aguirre ha sido, precisamente, la creación de una Consejería de la Vivienda.
En educación, política social y pensiones, no hay duda que Solbes ha demostrado mayor tranquilidad y confianza. Además, la experiencia acumulada le ha permitido sacar a relucir temas que hasta el propio Pizarro desconocía, como datos económicos del PP o cifras concretas que, al preguntarle a Pizarro si sabía cuáles eran, el candidato del PP ha dicho que no.
Y un punto que le ha regalado Pizarro a Solbes ha sido cuando el primero ha reconocido en excesivas ocasiones que Solbes era muy moderado, que era buen Ministro e incluso le daba la razón en algunos temas sensibles como el paro.

En definitiva, un primer asalto en el que, sin duda, Solbes se ha impuesto con claridad y, si se me permite, contra todo pronóstico. Al inicio del debate, yo era muy pesimista respecto al resultado; en cambio, al final, he de admitir que la victoria del candidato socialista ha sido contundente. Los primeros sondeos ya así lo apuntan: 47% Solbes, 37% Pizarro. No lo digo yo; lo dice Antena 3.
La campala electoral acaba de abrir el telón. The show must go on!