Cuaderno de un veinteañero
Las prioridades del español medio
Acabo de leer que sería posible plantar espárragos en Marte. Éste es el tipo de noticias que normalmente deshecho o doy de lado por su falta de aplicación práctica en la vida, pero hoy sin embargo he pensado hasta qué punto no será útil irse comprando unas huertas en el planeta rojo, para ser el primero en poder especular cuando llegue la ocasión y el 'boom' inmobiliario marciano. El problema es que no sé a quién me tengo que dirigir para hacer tamaña adquisición; quiero decir, ¿de quién es Marte?, ¿a quién le compro mi parcela?, ¿o allí vale colonizar o conquistar, o simplemente llegar? Una terrible angustia y desazón invade mi cuerpo.
Aquí en la Tierra, el 'postboom' sigue trayendo consecuencias nefastas. El IPC se sitúa ya en el 5,1%, que para el que no lo sepa es mucho, mucho, mucho. Vamos, que está todo carísimo de la muerte. Pero, para que vean cual es la situación de muchos españoles, les voy a poner sobre la mesa un caso práctico que he vivido hace unos minutos.
El contexto es la cola en la caja de una famosa cadena de supermercados. Un hombre comenta con la que aparentemente es su mujer -utilizando esta expresión no en el sentido posesivo, y gustando yo de ser cuidadoso con el lenguaje- y con otra clienta que "con Zapatero no hay quien llegue a fin de mes, que esto es una vergüenza. El Gobierno nos tiene ahogados". La otra señora en liza comenta que es verdad, "no hay quien llene la cesta de la compra". La multitud aplaude sus palabras, y se monta un improvisado Debate sobre el Estado de la Nación, muy hogareño y popular. Yo por mi parte -y con ánimo estrictamente científico- me entretengo ojeando la compra de la pareja que me precede, iniciadora del macrojuicio gubernamental. Mientras la mujer sostiene a dos niños de unos 7 y 10 años con ganas de guerra, el hombre comenta ordenando su compra que "sólo hacen una al mes, para organizarse mejor en casa. Con niños ya se sabe". Va introduciendo en bolsas lo que va a ser su alimento de aquí a los próximos treinta días: la mayoría marcas blancas y productos en oferta. Nada de verdura, fruta o pescado. Pero sí muchísimos productos congelados y bollería industrial. Y refrescos, tantos como para invitar a todo el barrio a ver el partido del domingo -ése que nos hará olvidar todas las penas-. En ese momento pienso para mí que es una lástima que dos niños pequeños tengan que alimentarse a base de 'fritos', la verdad, y no entiendo cómo, dentro de esa supuesta situación económica familiar apurada, no ahorran en burbujas y grasas saturadas e invierten en algo más sano y consistente -y en la mayoría de los casos más barato-. Tras diversos comentarios con la cajera sobre la crisis y las monedas de céntimo, y tras gastarse un total de 82,35 euros -datos, insisto, con interés puramente científico- en la supuesta "compra del mes" -sólo apta para congeladores industriales-, la familia y su compañera de campaña se dirigen hacia el ascensor del aparcamiento. He comprado poco, detalles urgentes, y enseguida me reúno con ellos; paso de largo para coger el periódico y regreso para bajar. He comprado dos diarios de tirada nacional, como cada día desde que tengo 15 años, y el que va por el lado visible no les gusta. Me ojean de arriba a abajo, de modo notablemente maleducado, dos veces, miran descaradamente lo que llevo entre manos, y vuelven a la carga, con más ganas que nunca -acababa de convertirme en el cliente representante del Gobierno- y mirándome de reojo esperando respuesta. Sonrío por el detalle del "alineamiento periodístico" y, cuando me quiero dar cuenta, estamos en el ascensor hablando del estupendo viaje que este fin de semana van a hacer a uno de esos baratos Paradores -cuyo nombre no diré para evitar suspicacias- dejando a los niños con la madre de ella. Los llevarán a los tres a una casa que tienen en una conocida urbanización de chalés de la provincia de Toledo, a veinte minutos de Madrid, "porque con la piscina se lo pasan mejor". No queda ahí la cosa. Hablan alegremente con su nueva amiga de las vacaciones en la playa que durante los segundos quince días de julio (temporada alta) van a disfrutar, ya sí, en compañía de sus hijos. En la Costa Azul francesa. Todo muy aristocrático, como verán. Yo me dirijo a mi coche en silencio y la familia de los fritos en mesa se despide de su contertulia para subirse a un esplendoroso Mercedes Clase E (modelo base valorado en 40.300 euros). Giro la cabeza y miro la matrícula. No tiene ni seis meses. Reluce impecable. Como relucen también sus asientos de cuero y sus numerosos extras. Calculo su precio, a ojo, en unos 56.000 euros.
Y así he llegado a mi coche, he tirado mis dos periódicos - ha quedado por encima el que posiblemente les habría gustado-, mi "compra urgente" y me he montado pensando en lo afortunado que soy. Mucho. Primero, porque yo no necesito aparentar ser nada para ser feliz. Segundo, por poder vivir con arreglo a mis estrictas posibilidades siendo, también, feliz. Y tercero, por haber tenido unos padres que priorizaron siempre mi alimentación o mi educación por encima de los trajes de Armani para ir a comprar croquetas al super del barrio. Y porque mi coche tendrá 200 caballos menos, pero hoy voy a comer tela de bien y sin pasar apuros.
Soy afortunado por todo eso y porque tengo la suficiente vergüenza como para no criticar al Gobierno por mi situación económica y el coste de la bolsa de la compra cuando con dos niños pequeños gasto casi la totalidad de mis ingresos anuales en un medio de transporte ostentoso, en vacaciones por todo lo alto, en segundas residencias ni mucho menos imprescindibles y en ropa que no se paga por lo que es sino por lo que representa; mientras destino menos de 90 euros mensuales a su alimentación, sin ninguna preocupación además en que ésta sea de calidad.
Y mira, si me da el punto, ahora tal vez me pase por Marte a plantar unos espárragos -que son muy sanos, y diuréticos-. Y desde allí, me reiré del mundo, de su hipocresía y de la soberana estupidez que nos invade -como ya dije un día recibiendo graves críticas por ello-. Porque sí, oiga, somos estúpidos.
Empezaré ya a especular desde allí arriba, para convencer a La Masa de lo importante que es tener una casita en Marte para estar en lo más alto y ser respetable. O sea, 'super cool'. Les meteré en la cabeza qué es lo más importante mientras me hago rico a su costa. Ellos criticarán al Gobierno, pero él seguirá sin ser el responsable de que los españoles quieran vivir dando más importancia y alas a la especulación urbanística -o de cualquier otro tipo- que a un plato de sopa, viviendo en la apariencia y la ostentación en lugar de hacerlo de forma acorde a sus ingresos.
Aunque cabe una posibilidad más: que encuentre allí arriba las mentes dispersas de medio país jugando a ser nuevos ricos y no quede hueco para nada. Y no me extrañaría, porque no sé en qué estamos pensando ni dónde tenemos la dignidad. Ni entiendo tampoco por qué debo aceptar sin rechistar que la neoliberal clase media se queje de que no llega a fin de mes mientras pasea sus neumáticos relucientes por las autovías cada puente, delante de quienes no pueden permitirse ni el viaje ni los donuts. Pero claro -quiero decir, osea- es una lástima que no atendamos a ese 20% de españoles que está por debajo del umbral de la pobreza, pero cómo hacerlo si no tenemos dinero para otros zapatos de Gucci antes de julio.
No, no queridos amigos. No se puede ser rico en vacaciones y pobre en la cola del mercado. Hay algunos que quieren ser tan ricos, tan aparentes, tan distinguidos y sobre todo tan de derechas; que no tienen más remedio que convertirse en rebeldes proletarios si de criticar al PSOE se trata. Y dan mucha pena, y mucha lástima. Pero es muy distinta emocionalmente a la que dan quienes realmente tienen dificultades para llegar a fin de mes. Y de esos, lo peor, es que nadie habla.
Contacto
jorgebfernandez@gmail.com
Sobre este blog
Cuaderno de un veinteañero
Jorge Barraza
Periodista de vocación, estudiante de profesión y bloguero por afición. Mostoleño de nacimiento, madrileño de corazón y europeo por convicción.
Mis tags
Últimos comentarios
- Los hijos de puta de la memoria 12 comentarios Jorge Barraza Anónimo mamen juanrojo marr
- Reflexiones sobre la izquierda 4 comentarios Jorge Barraza xavi suzuki Pat
- Crónica de un fin de semana 9 comentarios ivanka Pat Antonio Rodríguez Rubio Jorge Barraza Jorge Barraza
- ¿Quién establece qué es moral? 6 comentarios KaReN clari christian fran mamen
- Una pregunta 5 comentarios marr juanrojo emule daniel-isaac Marieta
Enlaces
- 233 grados
- 86400
- Asuntos propios
- ¿Comunicación?
- Blog de notas
- Concesiones a pensamientos intermitentes
- CUADERNO DE UN VEINTEAÑERO (al completo)
- Cuadernos de anotar la vida
- Dolce far Niente
- Dominio Público
- eCuaderno
- El blog de Javier Casal
- El chiste de Mel
- El destino del Iscariote
- El jardín salvaje
- El oyente
- El secreto de Morel
- El tedé que no se ve
- El Teleoperador
- En la parada
- Eres lo que escribes, eres como escribes
- Escolar.net
- Fernando busca su sitio
- fotoMadrid
- Francisco Polo
- Guerra y paz
- Hoy me ha pasado por la cabeza
- Ideas en lata
- III República.es
- La azotea
- La crónica verde
- La Cueva de Daimao
- La Escuela Moderna
- La feliz lengua
- La mirada escrutadora
- La otra agenda
- La Pizarra de Tizas
- La Propaladora
- La República Chueca
- La Ventana de Millás
- Lancé una mandarina
- Los Calvitos
- Los Calvitos Deportivos
- Manhattan
- Manifestómetro
- Materias grises
- Mi mesa cojea
- Microsiervos
- Netámbulo
- No más arma que la palabra
- Perdido en mi habitación
- Periodistas 21
- Pido la palabra
- Preescolar, el blog de las cosas pequeñas
- Rompe tu silencio
- Rosa Jiménez Cano
- Si no es coma, punto es
- Sin futuro y sin un duro
- Tentakulo
- Testigo para la acusación
- Trece rosas rojas
- Treintañero
- Una cierta mirada
- Uno de tantos
- Valdeperrillos
- VERDEbilidad
- Viaje a la guerra
- Vivencias varias
- VLC y +
- Voy buscando en la basura
- Zamoraneros
Última hora en la SER
El 'Correcaminos', el ordenador más rápido del mundo
Seguido por el 'Jaguar', lidera el TOP 500 de súper ordenadores seguir leyendo >>Victoria de los Lakers en Phoenix, aunque Pau sólo aportó cuatro puntos
Gasol estuvo muy gris en ataque, pero fue el líder de Los Angeles en la ... seguir leyendo >>Mueren al menos siete personas en Pakistan por una explosión durante un funeral
Otras 40 personas han resultado heridas. El funeral era por un hombre as... seguir leyendo >>Archivos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Gran via, 32. 28013 Madrid. Tel: 34 913470700 