Cuaderno de un veinteañero
No hay derecho, no hay justicia
Cuando hace un año el Ministerio de Sanidad y Consumo puso en marcha una campaña para explicar cosas aparentemente obvias sobre nuestros dulces infantes a mí me entró una risa inaguantable. El anuncio de televisión explicaba cosas tales como lo feo que está dejar a un niño junto a una ventana o poner a su alcance el prozac. Y claro, a mí no me cabía en la cabeza cómo era posible que el Gobierno tuviese que anunciar como importantes y desconocidas tales cuestiones creando para ello toda una campaña institucional con dinero público. Pues bien, admito que el Ministerio estaba cargado de razones.
Desde la difusión de este anuncio hasta el día de hoy no ha existido tregua en la sección de sucesos: niños olvidados en coches y muertos de asfixia -hubo un caso en que fue olvidado en el maletero, ya me contarán-, otros desaparecidos -una muy famosa- mientras los padres se emborrachaban con sus amiguetes, intoxicaciones, lesiones varias, abusos sexuales y ayer en Estados Unidos asistíamos a la condena de una madre a cadena perpetua por freír a su bebé en el microondas. Así, literalmente. Como suena.
Empieza a ser necesario que la sociedad se haga preguntas. Que se las hagan también quienes legislan y quienes imparten justicia. Hoy no es necesario que me extienda demasiado porque lo que le falta a este artículo es lo que cada lector debe poner por sí mismo: la reflexión y la conciencia personal y pública de lo que nos rodea, que en tantos ámbitos empieza a ser preocupante.
Por desgracia, mientras esto se escribe otra noticia corroe las esperanzas de vivir en un país Justo con mayúsculas: 1.500 euros será lo que tenga que pagar el juez que dejó en la calle al asesino de Mari Luz Cortés al no ejecutar la sentencia. No es una falta grave. No lo es y se paga con 1.500 euros. Pues no, tampoco son necesarias más palabras, póngalas el lector. Lo que sí es bueno que todo el mundo sepa es que esta decisión la ha tomado el Consejo General del Poder Judicial. Poniendo como antecedentes que quienes han tomado esta decisión son los vocales del anterior CGPJ porque los nuevos aún no han sido ratificados en el cargo, y que los de tendencia progresista han votado en contra, lanzo la pregunta sobre el sistema: ¿ser amigo de uno u otro partido es suficiente para impartir justicia?, ¿ese colegueo con uno u otro bando es suficiente para sentarse en un sillón a despreciar a las víctimas de graves delitos, a burlarse de ellas?, ¿deben existir tendencias cuando hablamos de Justicia?
Patriotismo
La victoria de la selección en la Eurocopa me alegró profundamente, no sólo por el hito futbolístico -que me suele importar bastante poco- sino porque ha servido para que ocurran hechos excepcionales en nuestros pocos años de democracia. Cosas tales como que uno de los gritos más coreados sea "yo soy español, español...", que la bandera de todos no se convierta en un símbolo de encasillamiento político o que lucir los colores no sea motivo de insulto. Un gran paso para un país que ha derribado miles de complejos al tiempo: deportivos sí, pero también políticos, históricos o sociales. Es lamentable que la prensa internacional más prestigiosa lleve años hablando, y lo haga ahora con más fuerza que nunca, de lo admirable que es España por su fuerza, por sus políticas progresistas, por sus profesionales en todos los campos del arte, del deporte, de la política o de la ciencia; y que seamos nosotros los que renegamos de esa posición de referencia.
Espero, eso sí, que ésta no sea una excepción, sino el comienzo de un nuevo camino que grabe a fuego un patriotismo de verdad. ¿Cuál es ése? El que no está basado en rancias pretensiones ni nostalgias, sino en un respeto profundo por los orígenes y por lo que representa la idea plural de una nación -de naciones, de territorios o de personas, como cada uno quiera- que ha sabido entenderse y convivir. Sí, entenderse y convivir aunque pudiera parecer lo contrario. Siempre he dicho: "la patria es un sentimiento", y a mí me resulta indiferente si uno se quiere sentir español, leonés, gaditano, europeo o de su casa; pero dejemos que cada cual marque su camino sin recelos ni sospechas. Dicho de forma simple: me siento español, no soy "facha".
Este patriotismo que defino, el de las personas que libremente quieren expresar su afinidad, cariño o identificación por un lugar, una historia o un proyecto común es muy diferente al otro, al de la bandera con palo para atizar, al del sentimiento de superioridad y al de la falta de respeto a la diferencia o la pluralidad. Y en este caso, se ha visto perfectamente retratado. El hecho de que millones de personas salgan de su casa con banderas rojas y amarillas no ha debido gustar mucho a los del brazo derecho en alto. Muchos de ellos preferían que la selección volviera pronto a casa porque Cuatro, la cadena de "rojos de mierda", era la que emitía el evento -la misma que ha conseguido significar a toda una afición con su bandera y con una Plaza de Madrid que antes tenía otras connotaciones, eliminando al tiempo otra negativa y puramente política sostenida sobre el color rojo-. Uno de mis mejores amigos bromeaba diciendo que ahora ellos, enfadados, se cogerán la tricolor para seguir siendo diferentes, superiores. No amigos, la bandera, como el país, es de todos, como las 46 millones de formas posibles de entenderlo. Y sería bueno que la izquierda dejase de regalar los símbolos comunes a quienes se apropiaron indebidamente de ellos, empezando a reivindicarlos como propios al conjunto de ciudadanos. Qué patriotismo, qué españolismo: el que se alegra de que las cosas vayan mal si con ello se erosiona a determinado partido en el Gobierno, el que prefiere una España famosa por lo casposo, lo vetusto y apolillado que por sus avances sociales, por sus artistas o por sus deportistas. Oh, y ya que estoy, hago un paréntesis. Porque para el caso también hay que señalar a los indignados porque su amado Raúl no estaba en Viena; lo que ya de paso sirve para recordar que los buenos equipos, en fútbol o en lo demás, no se fabrican a base de mitos, leyendas, pasiones personales y fuerza mediática con intención de venta, sino con cabeza, esfuerzo, realismo y profesionalidad. Si extrapolamos el ejemplo a la política, muchos miembros de ejecutivas en partidos de uno y otro bando y altos cargos públicos deberían salir corriendo avergonzados, porque ni están donde deben ni haciendo aquello para lo que fueron preparados: son sólo etiquetas de una marca o préstamos de una amistad.
Los otros que se han definido y mostrado tal cual son los siempre demacrados, atizados y maltratados nacionalistas. Los otros nacionalistas, me refiero; no los españoles sino los catalanes, vascos y gallegos. Esos que se sienten odiados por el españolismo centralista pero que prefieren que gane cualquier selección deportiva extranjera a que lo haga una española -española, de la misma España que los integra; y obviando siempre a los miles de seguidores que llenaron las calles de sus ciudades más simbólicas e independientes con la bandera del mal-, los mismos Urkullu que animan a Rusia o la misma ERC que cuelga banderas alemanas en su balcón. Por provocar. Sólo por el ánimo del odio y la provocación. Por desgracia, los extremos egoístas y prepotentes, los extremos nacionalistas, siempre se ayudan unos a otros, se alimentan para seguir vivos: tanto crece uno, tanto suma el otro. Por ello, los teóricos del "España se rompe" han sacado a la luz su particular visión sobre el denostado castellano en un manifiesto que provocaría mi carcajada si la situación no fuera la que es. Pero ante cosas tan serias, es mejor no reírse.
Mientras los atrincherados del siglo XXI siguen a lo suyo, sería bueno que otros intentáramos la consecución de logros más interesantes. Igualdad, justicia, progreso, crecimiento, respeto, diálogo, educación. Eso es patriotismo. Patriotismo son personas.
Más vale solo que arrodillado
Como sabrán los que me leen habitualmente el periodismo y la política son dos de las cosas que más me apasionan en esta vida. La tercera mejor no la digo.
Esa pasión es la que me lleva a entender muchas de las cosas que ocurren en los dos ámbitos. Entiendo pues que los periodistas estén en la necesidad de buscar la noticia, y de contar aquello que ven (o creen ver). También entiendo que los políticos quieran aprovechar cada una de sus oportunidades para desacreditar al rival. Lo que de ninguna manera puedo entender es que se roce el ridículo.
Esta semana España vive interesantísimos debates sobre cuestiones que afectan directamente a la vida de los ciudadanos: la calidad y la eficacia de la justicia, una huelga de los funcionarios relacionados con dicha materia, el problema del agua o las negociaciones del PSOE con los grupos parlamentarios que conformarán la oposición esta legislatura son sólo algunos ejemplos. De hecho, llevábamos tanto tiempo sin afrontar problemas de interés en el ámbito público que algunos nos podríamos sentir hasta incapaces de sacarlos adelante.
Y en medio de toda esta explosión de interés -¡qué casualidad!- aparece una imagen:

Una imagen (que no es lo mismo que decir "la imagen") de José Luis Rodríguez Zapatero en la cumbre de la OTAN en Bucarest. Una imagen sola, una sola imagen (que no es tampoco lo mismo que decir "una imagen de soledad").
Es posible que para muchos esta fotografía sea la gran noticia de la semana. Para mí es la demostración de que a este país los debates profundos le desbordan. Hablemos de agua, mejor. Hablemos de justicia, mejor. Es lo que más conviene a España y también a los españoles.
Hacer de una instantánea descontextualizada el principal motivo de conversación en las tertulias políticas y el arma para atacar a un Gobierno es un viejo recurso que no debería funcionar en una sociedad como la nuestra. No tiene sentido.
En todo caso, y por si alguien tiene alguna duda de cuál sería mi postura en el supuesto caso de que la soledad del Presidente fuese real -yo no me lo creo-, voy a recurrir al refranero castellano: "más vale solo..." que arrodillado. O dicho con mis propias palabras: yo no defiendo mis ideas porque vayan a gustar a muchos, sino porque yo creo en ellas. España es un país soberano, a ver si se enteran de una vez los patriotillas de bandera.
Contacto
jorgebfernandez@gmail.com
Sobre este blog
Cuaderno de un veinteañero
Jorge Barraza
Periodista de vocación, estudiante de profesión y bloguero por afición. Mostoleño de nacimiento, madrileño de corazón y europeo por convicción.
Mis tags
Últimos comentarios
- Los hijos de puta de la memoria 12 comentarios Jorge Barraza Anónimo mamen juanrojo marr
- Reflexiones sobre la izquierda 4 comentarios Jorge Barraza xavi suzuki Pat
- Crónica de un fin de semana 9 comentarios ivanka Pat Antonio Rodríguez Rubio Jorge Barraza Jorge Barraza
- ¿Quién establece qué es moral? 6 comentarios KaReN clari christian fran mamen
- Una pregunta 5 comentarios marr juanrojo emule daniel-isaac Marieta
Enlaces
- 233 grados
- 86400
- Asuntos propios
- ¿Comunicación?
- Blog de notas
- Concesiones a pensamientos intermitentes
- CUADERNO DE UN VEINTEAÑERO (al completo)
- Cuadernos de anotar la vida
- Dolce far Niente
- Dominio Público
- eCuaderno
- El blog de Javier Casal
- El chiste de Mel
- El destino del Iscariote
- El jardín salvaje
- El oyente
- El secreto de Morel
- El tedé que no se ve
- El Teleoperador
- En la parada
- Eres lo que escribes, eres como escribes
- Escolar.net
- Fernando busca su sitio
- fotoMadrid
- Francisco Polo
- Guerra y paz
- Hoy me ha pasado por la cabeza
- Ideas en lata
- III República.es
- La azotea
- La crónica verde
- La Cueva de Daimao
- La Escuela Moderna
- La feliz lengua
- La mirada escrutadora
- La otra agenda
- La Pizarra de Tizas
- La Propaladora
- La República Chueca
- La Ventana de Millás
- Lancé una mandarina
- Los Calvitos
- Los Calvitos Deportivos
- Manhattan
- Manifestómetro
- Materias grises
- Mi mesa cojea
- Microsiervos
- Netámbulo
- No más arma que la palabra
- Perdido en mi habitación
- Periodistas 21
- Pido la palabra
- Preescolar, el blog de las cosas pequeñas
- Rompe tu silencio
- Rosa Jiménez Cano
- Si no es coma, punto es
- Sin futuro y sin un duro
- Tentakulo
- Testigo para la acusación
- Trece rosas rojas
- Treintañero
- Una cierta mirada
- Uno de tantos
- Valdeperrillos
- VERDEbilidad
- Viaje a la guerra
- Vivencias varias
- VLC y +
- Voy buscando en la basura
- Zamoraneros
Última hora en la SER
El 'Correcaminos', el ordenador más rápido del mundo
Seguido por el 'Jaguar', lidera el TOP 500 de súper ordenadores seguir leyendo >>Victoria de los Lakers en Phoenix, aunque Pau sólo aportó cuatro puntos
Gasol estuvo muy gris en ataque, pero fue el líder de Los Angeles en la ... seguir leyendo >>Mueren al menos siete personas en Pakistan por una explosión durante un funeral
Otras 40 personas han resultado heridas. El funeral era por un hombre as... seguir leyendo >>Archivos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Gran via, 32. 28013 Madrid. Tel: 34 913470700 