Mira esa estrella.
Solo pretendo crear un lugar de encuentro, para todos aquellos que buscan estrellas, en pleno dia.
01 Jul 2008
Retales de una vida - 2.
Estaba canturreando una canción. Asomado a un cielo, pintado de azul muy oscuro. Vigilando como se encendendian, las estrellas. Extasiado, contemplandolas, me sorprendió la adolescencia.
Una revolución hormonal, encerrada en un cuerpo desgarbado, en constante cambio. El mundo era el mismo, los ojos que lo conteplaban, no.
Andaba en un laberinto sin salidas. Cada paso era una aventura. Cada aventura una experiencia para crecer, sin saber muy bien hacia donde. Todo era una primera vez. Como olvidar el instante en que, el corazón se disparó en su palpitar, al rozar la mirada con otra mirada. Sabias lo que era. Leer tanto sirvio de algo.Pero aun asi nadie te enseña a enfrentar lo que viene. Tus neuronas desarrollan un ejercicio descomunal, analizando o intentandolo, cualquier señal, cualquier palabra o gesto. El primer amor en un adolescente, es el primer contacto frontal, con una realidad: No siempre vas a tener lo que quieres. No siempre, lo que tengas sera lo que quieres.
Tambien descubres que tú familia no es perfecta. Que tú padre no es un ser invencible, y tú madre no es un ser supremo. Lo normal es revotarse contra todo. Yo no. Aprendí, muy pronto que no cambiaria el mundo, asi que, me propuse que el mundo no me cambiara.
El colegio dejó de tener ningun estímulo para, mí. Con la prepotencia caracteristica de esos años, crei que ya sabia todo lo que podian enseñarme unos profesores caducos de más de cuarenta años. Asi que me lancé al mundo laboral, para conquistar mi espacio de libertad. Mucho tiempo despues descubrí mi error. De hecho mi espacio siempre estuvo dentro de mi.
Nada de las cosas que volvian locos a mis compañeros me parecian tan impresionantes. Ni los coches, ni las motos, ni las chicas vistas como pedazos de carne con dos tetas, eran mis obsesiones. Pero si queria sobrevivir debia aprender las reglas, y lo hice, como el niño aplicado que ya no era. La adolescencia ya marco lo que seria mi vida. Una lucha permanente por ser normal, sin renunciar ni un ápice a ser quien era. Alguien que buscaba estrellas en pleno día.
Para ser sinceros, si mi infancia fue breve, mi adolescencia solo fue un suspiro, que duro lo que dura una primavera. Y muchas de las cosas que dejé en el tintero, ya en la edad adulta, han reclamado su trozo de papel en mi vida.Muchos de los errores de aquella época, siguen teniendo vigencia hoy. Uno de esos errores es no aprovechar todo lo bueno que esta ahí, esperando. Mi desmesurada responsabilidad, me obliga siempre a detenerme, antes que arrepentirme.
Pero toda regla tiene su excepción. Y una vez, siendo ya adulto, sea lo que sea eso, crucé la línea. Y viví.
No se si el futuro me brindará otra oportunidad para hacerlo. Pero si esta ahi, iré a por ella. Por que ya no soy un niño, ni un adolescente. Pero creo, igual que siempre, en las estrellas.
Sefarad.
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5 comentarios · Escribe aquí tu comentario
calandria dijo
Un retal bien bonito el de la adolescencia, de muchismos colores y de innumerables rebeldias. Visto desde la adolescencia percibimos mejor todas sus carencias y todas nuestras debilidades. Indiscutiblemente es un tramo muy especial de la vida, como todos, necesario para afrontar lo que viene después, porque es el comienzo del fin de la inocencia que nos hace vivir entre la nubes, para empezar a darnos los primeros batacazos. Pero si creemos que estamos hechos de retales, todos y cada uno siguen estando en nosotros, y cuando miramos este, casi siempre se escapa una sonrisa. Un abrazo.
amiga dijo
Mi adolescencia fue demasiado larga y dolorosa, para mi y para toda mi familia, cosa de la que hoy me arepiento pero que no puedo cambiar, yo aprendí por las malas, cayendo una y otra vez, hasta el punto de perderme a mi misma, y cuando más perdida estaba de repente me encontré y me conocí. Descubrí que yo no era nade de todo aquello y descubrí que aquellos amigos, no eran tales, descubrí que no se puede luchar contra todo y que no se pueden ganar todas las batallas, descubrí la traición y sobre todo descubrí el dolor. Desde luego para mi la adolescencia fue lo peor, pero debo de reconocer que me he convertido en una gran persona, con un motón de defectos y de virtudes, pero con un motón de valores.
Muchas gracias por una reflexión tan bonita, creo que nunca me había confesado sobre mi adolescencia y este espacio me ha servido, para quitarme un poco el peso de encima de todo el dolor que mi ignorancia me hizo hacerles a los demás.
sefarad dijo
GracÍas a las dos por, darme justo lo que esperaba. No quería un elogio ni una opinión sobre mi escrito ni mi vivencia. Sino conseguir que todos los que lo vieran abrieran las puertas de la memoria y comprtieran su experiencia. Cada adolescencia es distinta, como lo es cada etapa de la vida, pero esta es sin duda , la que pone todos los cimientos de nuestra personalidad adulta. Siempre que sobrevivas a ella es positiva.
Yo creo que las dos primeras etapas de mi vida fuerón demasiado breves. ¿Nunca habeis sentido la necesidad de recuperar esa inocencia o rebeldia, y aplicarla ahora?.
mamen dijo
Sefarad una buena reflexión de tu adolescencia. La mía se quedó ya muy atrás pero fue bonita. Era flacucha por entonces y tenía muchos complejos. Mi pubertad llegó tarde a la vez que mi adolescencia y cuando todo marcaba a se rebelde fui todo lo contrario una chica con mucho tesón. Me enamoré pronto y me casé muy joven en mi edad mas bonita de vivir. Tuve mis hijos joven y no me arrepiento. Solo tuve que esperar unos años para encontrarme a mi misma y hacer todo lo que en mi juventud no pude hacer. Hoy en día me siento con muchas ganas de hacer cosas y soy muy inquieta y no paro. Un saludo amigo

crispacion dijo
Buenas querido Sefarad. Haciendo un repaso a mi infancia y adolescencia reconozco que el balance es más que positivo. Leyendo vuestros relatos me doy cuenta ed lo afortunada que he sido. Todo el mundo ha tenido complejos,miedos y a veces hasta pavor, pero lavida consiste en ir saltando obstaculos, hacerte cada vez más fuerte y ante todo ser fiel a ti mismo. Lo bueno de todo y como conclusión es no perder esa inocencia y ser rebelde que solo se vive una vez.
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