Uno de tantos
Palabras
Ayer el Presidente del Gobierno presentó, por segunda vez, su Informe Económico. Hoy la noticia principal para muchos medios sigue siendo que no utilizó la palabra 'crisis'. Habló de "dificultades serias", habló de "frenazo brusco", pero no habló de crisis.
El interés desmesurado de muchos por que Zapatero utilice unas palabras determinadas y no otras que son sinónimas roza ya no sólo el absurdo, sino el insulto a la inteligencia. Que el Presidente del Gobierno no utilice la palabra crisis es acertado, puesto que una de las causas de la misma es la desconfianza. Es una forma de evitar que el ciudadano, asustado por el catastrofismo que pudiera desprender el responsable máximo del gobierno de la nación, se quedara en casa y no saliera ni a comprar pipas. Que Zapatero apareciera a diario, como muchos piden, hablando de crisis sólo conseguiría aumentar la desconfianza y, por tanto, alargar el bache.
Por otro lado, presentó una serie de medidas que hoy son calificadas de insuficientes o cosméticas. Tan insuficientes y cosméticas como muchas de las que proponen los que critican las del presidente. Se pide reformar el modelo productivo, reducir el déficit exterior y activar el consumo interno -estupendo todo ello- y, sin embargo, se propone la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones. Algo así como recetar Vicks VapoRub para una rotura de tobillo. Un apaño.
Como un apaño ha sido el XVI Congreso del PP del fin de semana pasado. Rajoy pretendía dar impresión de cierre de crisis y de unidad. No ha conseguido ni una cosa ni la otra. Primero, porque los discursos de Acebes, Mayor Oreja o Aznar le han dado a Mariano en los sangiles, que para el líder del PP vienen siendo sinónimos de cielo de la boca. (Es curioso, además, el apoyo que recibe una persona que, desde que encabeza el PP en el País Vasco, no ha hecho otra cosa más que perder miles de votos.) Y, segundo, porque por muchos apoyos que haya tenido y tenga, mientras Rajoy siga enfrentado a Esperanza, la unidad no la va a ver pasar ni El Tato.
Mariano ha hablado de un Partido Popular que acoja a todos y no deje fuera a nadie. Sin embargo, ni se ven elorriagas, ni se huelen pizarros, ni se atisban, aunque sea a lo lejos, moros en la Costa. Ya se ha encargado él de echarlos a todos. Sea como fuere, esa búsqueda del centro -que tantos años llevan intentando y que nunca, nunca acaba-, si es cierta, se constatará en los próximos meses. No vale con una bonita declaración de intenciones en un congreso sin competencia.Las palabras se las lleva el viento.
Menos mal que desde algún que otro sector de la sociedad se proponen ideas razonables y necesarias. "Garantizar los derechos de quienes opten por el castellano", ya sea a la hora de escolarizar a sus hijos, ya sea a la hora de rotular sus negocios o en cualquier otro ámbito se está convirtiendo, aunque parezca mentira, en una necesidad. Que el deber de conocer y el derecho a usar el castellano no se respeta en determinados puntos de la geografía española es una aberración a la que tiene que responderse de manera contundente. Estamos hablando de derechos y, en el ámbito de los derechos, no pueden permitirse bromas de mal gusto. El "Manifiesto por una lengua común", aunque firmado por personajes dignos de crítica en bastantes ocasiones, es una propuesta que ha de ser apoyada sin ambages. Los nacionalistas y no nacionalistas que siguen la misma deriva (se llame PSC o PPV) deberían conocer bien que la imposición de una lengua no es la forma idónea de impulsarla. Por eso sus actuaciones al respecto son, además de ilógicas, incongruentes. Inmersión no debe nunca ser sinónimo de imposición.
Menos mal que, en una semana no poco movida, la Selección ha conseguido unirnos hasta a los que no seguimos el fútbol. A pesar de que unos descerebrados italianos (que no son pocos en una Italia que vota a Berlusconi) de mal perder intentaran aguarles la fiesta a los nuestros en Milán. Deben estar bastante escocidos. No sólo les hemos adelantado en renta per cápita; ahora también en fútbol y, por supuesto, en educación.
Otro paso más hacia la ruptura
Lo llevo diciendo un tiempo y, al final -ojalá-, voy a acabar teniendo razón. El Partido Popular está inmerso en, probablemente, la peor crisis de su historia y Mariano no está sabiendo gestionarla como es debido. Se llena la boca diciendo que todos tienen cabida en el Partido Popular y, sin embargo, se está encargando de dejar de lado al ala más dura. Y, siento decirlo, pero ese ala no tiene ni las tragaderas del centro-derecha ni reparos en escindirse del partido antes o después.
Los medios que apoyaron a Rajoy contra viento y marea en la anterior legislatura no han hecho más que ponerle piedras en el zapato desde el 9-M y ahora cargan contra él por deshacerse de los veteranos. Rajoy debe saber que está acertando en su postura -el extremismo rastrero al que llegaron los populares hace uno o dos años no obtuvo los réditos electorales esperados y sólo podrán volver al Gobierno cuando recuperen la credibilidad perdida del 11 al 14-M-, pero gran parte del partido -precisamente ese ala cavernícola- no está dispuesta a cambiar de estrategia.
La salida de Acebes, aunque lógica, ha colmado el vaso de la paciencia de los medios más liberal-conservadores, que van a hacer todo cuanto esté en su mano para intentar hundir a Rajoy en sus propias decisiones. Esos mismos medios que utilizaron día tras día la mentira para desgastar al Ejecutivo (11-M, manifestaciones partidistas de víctimas...) están cargando ahora su artillería pesada contra el líder del PP.
Rajoy ha de mantenerse firme en su idea de renovación si quiere terminar el lavado de cara hacia la moderación que acaba de comenzar, pero no será tarea fácil. Tiene que saber, además, que aunque mire para otro lado en no mucho tiempo algo tiene que caer. Y sólo hay dos opciones: o su cabeza o la unidad del partido.
La victoria del sentido común
Zapatero ha revalidado su mayoría en el Congreso y será nuestro presidente, le pese a quien le pese, los próximos cuatro años. Como les gusta decir a muchos: "la ciudadanía ha hablado". Ha hablado alto y claro. Ya no está la excusa del 11-M (aunque muchos intenten apoyarse en la muerte de Isaías Carrasco. Oído esta misma mañana: "En estas elecciones a ZP no le han hecho falta 192 muertos. Le ha bastado con uno"). Pero las cosas como son: el PSOE no sólo no baja, sino que sube en escaños (los mismos que el PP) y en votos (casi 40.000). Y esto me encanta decirlo. Por todo lo que muchos han dicho sobre el presidente. Por todo lo que vaticinaban y por la bofetada que se han llevado. Y por el mal perder que tienen algunos, parece ser que inversamente proporcional a la educación recibida.
Mira que hubo momentos a lo largo de la legislatura en los que muchos pensamos que el presidente no iba a poder soportar la presión, tanto política como mediática, a la que estaba siendo sometido. Nunca jamás se había dicho de un presidente del Gobierno que estaba del lado de los terroristas. Nunca tanta mentira y tanta miseria moral fueron el centro de la vida política en España. Pensamos que no iba a aguantar. Afortunadamente, nos equivocamos. No sólo ha aguantado, sino que ha conseguido revalidar la mayoría necesaria para permanecer en el Gobierno.
Además, la ciudadanía ha sabido responder a los asesinos de ETA acudiendo a votar de forma absolutamente masiva. Como bien dijo la hija de Isaías Carrasco anteayer, había que ir a votar para demostrarles que no valen nada. Que son prácticamente vestigiales. Que su existencia no tiene sentido y que cada día su fin está más cerca. Todos debemos felicitarnos por una participación tan alta. Casi 8 de cada diez españoles con derecho a voto acudieron ayer a las urnas.
Pero ahora llega el momento de la autocrítica. El Gobierno debe calibrar de nuevo la balanza y pensar en los errores cometidos durante la legislatura, para que no vuelvan a repetirse. El presidente Zapatero nunca debe olvidar que es presidente de todos los españoles, no sólo de los que votamos a su partido.
Pero más autocrítica, desde luego, debe hacer el Partido Popular. Su estrategia de enfrentamiento, de utilización de las víctimas del terrorismo y de recurrir prácticamente todas las leyes aprobadas en estos cuatro años ante el Tribunal Constitucional no ha funcionado. Pensaron que la gresca les daría la victoria y se han encontrado con el sentido común de los ciudadanos. El partido tiene que hacer frente a una renovación completa de sus más altos cargos y comenzar un proceso de "primarias", por llamarlo de algún modo. Tal y como están las cosas parece claro que la lucha será encarnizada entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón (¿dónde estaban ayer?). Pero la renovación no debe ser sólo del cabeza de partido. Eduardo Zaplana (¿dónde estaba también?) y Ángel Acebes deben dejar paso a nuevas caras. El rejuvenecimiento del partido conservador es una medida necesaria y posible, para poder volver a ocupar el espacio de centro-derecha que nunca debieron abandonar.
Por lo demás, varias buenas noticas y una mala. Buenas: que UPyD entra en el hemiciclo (no así Ciudadanos, a los que sus crisis internas han consumido ya como partido) y que Esquerra baja cinco diputados. La mala: que IU casi sale del Congreso. Ha acertado Gaspar diciendo que se va. Pero cada uno tiene lo que se merece.
El reloj vuelve a ponerse a cero. Intentemos entre todos (puesto que todos somos responsables) tener una lesgislatura constructiva y no destructiva, en la que avancemos juntos en el mismo sentido. Podemos y debemos hacerlo. Hablemos, compartamos opiniones, debatamos y actuemos. Pero no llevemos el debate a lo más bajo. España no lo merece. Nosotros no lo merecemos.
(Este post se publica simultáneamente en La Comunidad de la Cadena SER y en La Comunidad de EL PAÍS)
¿A quién le importa el debate?
Es la sencilla pregunta que nadie quiere hacerse, pero de importancia capital. E igual de sencilla es la respuesta: a nadie. ¿Qué lider de qué partido ha salido comentando y reafirmándose en las propuestas de su candidato? Ninguno. ¿Quién ha hecho un análisis objetivo (dentro las posibilidades)? Nadie. El Presidente Zapatero ha ganado con contundencia, con datos, seguridad... dicen unos. Mariano Rajoy ha demostrado su solvencia, su seguridad y sus capacidades para ser el mejor presidente, contraataca Acebes (por Dios, que alguien le diga que cuando sonríe su cara de tonto crece de manera exponencial).
Antes de nada, me gustaría dar un pequeño consejo a los candidatos: un periódico NUNCA es una fuente. Y más, incluso, si no se dice de dónde proviene la cita. Todavía unas declaraciones textuales de alguien podrían pasar. Pero un artículo de opinión, como el que citó Rajoy, jamás constituye una fuente fiable. Del mismo modo que ni tú, querido bloggero que lees esto ahora mismo, ni yo, somos fuentes de fiar. Que no se nos olvide.
¡En nueve! En nueve turnos salió la maldita primera pregunta de las narices. En total, casi cinco minutos de reloj perdidos en la mayor estupidez sobre la que se ha debatido en mucho tiempo. Que sí, que lo que estaba en juego era la credibilidad de los candidatos pero, ¿la reflexión tenía que ser sobre eso? ¡Por favor! Además, en algo en lo que ambos y ninguno tenían razón, según la lupa con que se mirara.
No queríamos oír hablar de Irak ni del 11-M. Pues toma Irak y toma 11-M. Y dos tazas, por si acaso. Además, a Mariano le da por meterse en el cenagal de intentar afirmar que Zapatero apoyó la guerra y la invasión estuvo amparada por la legalidad internacional. ¡Lo que tuvimos que oír! Del mismo modo que Zapatero la mete hasta el corvejón con una ley del suelo que nunca se aplicó (gracias a Dios y a Alanis).
Intenta después dar lecciones sobre educación quien estuvo ocho años gobernando y reformó la ley tan tarde (tanto era lo que le importaba) que ni siquiera dio tiempo a su entrada en vigor. Manda huevos. Del mismo modo que incluye en la misma frase las palabras "peligro" e "inmigración". Pero qué feo que queda eso. Lo que no acabo de comprender es por qué Rajoy no afirma sin tapujos que, si por él fuera, expulsaría a todos los inmigrantes sin excepción. En vez de andarse por las ramas de los contratos absurdos.
Y en estas andábamos cuando volvió el terrorismo. Y, para que no faltara de nada, en ese momento Mariano decide hacerse el ofendido. Primero decide volver a acusar al Gobierno de agredir a las víctimas y después, cuando le ponen las cifras delante, se hace el dolido porque no se esperaba eso de ZP. Pues yo se lo repito, señor Rajoy, para que no se le vaya de la memoria: 4 frente a 238. Otra vez: ¡4 muertos frente a 238! Para los que queremos que el terrorismo desaparezca creo que no hay mejor ejemplo en la evaluación de ambas gestiones. Y vuelvo a repetir lo que tantas veces he dicho ya: con ETA nunca se va a acabar si no se dialoga, con o sin muertos.
Pasado, pasado, pasado y pasado. Eso fue lo que ocupó el 80% del debate. El 20% restante lo ocuparon las propuestas de futuro del candidato socialista. Porque nadie puede tener la cara de decir que Mariano hizo más propuestas que Zapatero, como han hecho ya desde Génova. Si tan evidentes son, que nos las recuerden, por favor, que no se nos quedaron en la memoria.
¿Cuántos pisos de VPO ha prometido Rajoy? ¿Cuántas plazas de guardería? ¿Va Mariano a fomentar las guerderías en los centros de trabajo cuando seis trabajadores lo pidan? ¿Va a tomar medidas contra el cambio climático? ¿Va a llevar la Alta Velocidad a todas las provincias? ¿O va a seguir preocupado (supuestamente) por una política lingüística que rechaza en Cataluña pero que apoya en Valencia, Baleares y Galicia? ¿O va a seguir llevando al Tribunal Constitucional los artículos de algunos estatutos de autonomía mientras vota a favor de los mismos en otros? En definitiva: ¿qué va a hacer el señor Rajoy los próximos cuatro años, si gana? ¡Es que yo no lo escuché en el debate!
Faltaron propuestas. Sobraron insultos. Y, más importante aún: faltaron candidatos. Reforma ya de la Ley Electoral o todos a la calle.
(Este post se publica simultáneamente en La Comunidad de la Cadena SER y en La Comunidad de EL PAÍS)
Sobre este blog
Uno de tantos
Fernando Blázquez
24 años, salmantino. La informática fue mi primera elección. Luego me di cuenta de que necesitaba dedicarme a algo más "humano". Lo intentaremos con el periodismo.
ferblazrom@gmail.com
Últimos comentarios
- El desconocimiento de los símbolos 2 comentarios Juan I. Antonio Rodríguez Rubio
- Cerrado por vacaciones 2 comentarios Vender Casa artzai
- Consecuencia lógica y natural 7 comentarios luis Fernando Blázquez Bernach Brunet Vender Piso Carlos Tomás (piratadesevilla7)
- Cien días, cien 6 comentarios loki Juegos Jorge Barraza Fernando Blázquez Jorge Barraza
- Israel, vídeos y manipulación 8 comentarios AIRWEN carrasco Antonio Rodríguez Rubio Alberto useche marcelo herrero
Mis tags
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Gran via, 32. 28013 Madrid. Tel: 34 913470700
