Uno de tantos
Lo que llega. Lo que se ¿va?
Todo llega. Al trabajador le llega el merecido descanso tras un año de madrugones y estrés. Al estudiante, las ansiadas vacaciones después de un tiempo de recogimiento y de haberse dejado los codos en la mesa. A los cerdos, San Martín. A las botellas de cava, el momento de ser descorchadas. A las cuentas de correo, el spam. A los fines de año, sus campanadas. Y al PP, su congreso -qué manera de estropearlo todo, ¿verdad?-.
Porque aunque parezca cercano al lustro el tiempo que llevamos hablando del congreso, la cruda realidad es que empieza hoy. Eso sí, ha debido circular algún bando interno instando al “todos con buena cara y mejor sonrisa”. Describa usted, en una palabra, el ánimo con el que todos los cabezas visibles del partido han recibido la noticia del nombramiento de María Dolores de Cospedal como Secretaria General. Tic, tac, tic, tac. Yo elegiría el palabro estupendástico. Ni en los mejores (¿?) tiempos de Aznar hubo tanta unanimidad y tanta condescendencia, oyes. Las discusiones sobre los valores y los principios de hace unas semanas parece que han quedado a un lado. El saco en el que cayeron no es que estuviera roto. Es que, directamente, no tenía fondo. Los valores ya no importan. Para qué, ¿verdad?
Además, el final de este round ya nos los sabemos: ganará Mariano sí o sí. Así que, encima, sin emoción ninguna. Hay que ver. Nada mejor ser tú mismo el único que pueda hacerte sombra, ¿verdad, Mariano? Y arriba la democracia, coño. Estaremos atentos.
Y mientras algunos estamos pendientes del congreso de un partido que se dice de la oposición pero no la ejerce, lo que también llega -y, además, para seguir dándole palos a nuestros bolsillos- es la aplicación de las nuevas tarifas del canon digital. Desde los 25 céntimos por CD grabable hasta los 100 euros en el caso de un disco duro de 1Tb (1000 Gb, que los hay) va el espectro del robo sin mano armada al que nos van a someter. El impuesto del ‘por si acaso’. El impuesto que, como ya dije hace tiempo, acaba con la presunción de inocencia.
La mafia de la SGAE ya tiene su parte del pastel gracias a este Gobierno -muy bueno para unas cosas y pésimo para otras, dicho sea de paso-. Ahora los ciudadanos queremos conocer las cuentas de la SGAE. Queremos saber quién se lleva la pasta -como diría Carmen Hornillos, quién se lo está “llevando crudito”-. Queremos claridad, puesto que lo pagamos bien pagado.
Sin embargo, hay grupos parlamentarios que están a otros asuntos -dónde va a parar- mucho más importantes. Iniciativa per Catalunya vuelve a la carga -otra vez- y hará que se debata en el Congreso si los simios deben tener, o no, los mismos derechos que los humanos. No es suficiente una ley contra el maltrato animal, no. Quieren que se les reconozca como homo sapiens.
Estos chicos de Iniciativa per Catalunya no deben tener problemas, puesto que tienen que inventarlos donde no los hay. ¿Qué tontería es esa del humanismo, verdad, Saura? ¡A la mierda los studia humanitatis! Qué cosas decían esos filósofos renacentistas filofascistas, desde luego. De antropocentrismo nada, hombre. Mucho mejor el antroposimiocentrismo. A años luz. Es más, vamos a hacer que los simios en Europa tengan más derechos y reciban más pelas mensuales que las que cualquier niño somalí tenga para subsistir un año. ¿Te parece? Más o menos lo que reciben las vacas de subvención, euro arriba, euro abajo.
Los firmantes. Los desplantes
Dos noticias, dos, ocuparon la actualidad de ayer miércoles. Ambas en el País Vasco. El coche-bomba de ETA y la reunión Rajoy-San Gil.
Toda acción tiene siempre una reacción. Los duros golpes que la banda se está llevando en los últimos tiempos hacen que se desespere. Pero las cosas han cambiado. Y a peor. No son lo mismo dos artefactos explosivos de baja potencia en bajos de oficinas -y de madrugada- que un tiro frente a frente en pleno día. No es lo mismo un tiro frente a frente en pleno día que un coche-bomba con más de cien kilos de explosivos al lado de un cuartel habitado. Ojo. Lo de ayer pretendía ser una catástrofe, si cabe, mayor de lo que fue. Y no hay que ser un halcón para caer en ello. ETA se está dando cuenta de que perdió la última oportunidad de desaparecer, por así decirlo, por las buenas cuando rompió la tregua. Ahora está desapareciendo por las malas, sin trampa ni cartón y, lo que es peor para los terroristas, con todas las fuerzas democráticas unidas:
"Los firmantes queremos responder con unidad y firmeza a esta nueva acción criminal de los terroristas. Los firmantes vamos a seguir defendiendo la vida y la libertad y vamos a combatir con coraje y fortaleza democrática a la organización terrorista ETA hasta derrotarla definitivamente a través de la fuerza exclusiva del Estado de Derecho."
¿Los firmantes? PSOE, PP, CiU, PNV, IU-ICV, ERC, BNG, CC, UPyD, Na-Bai, CEOE, CEPYME, CCOO, UGT y USO. Cuatro años y la pérdida de otras elecciones generales han hecho falta para que el Partido Popular se diera cuenta de que con la política antiterrorista no se juega. En cualquier caso, es una buenísima noticia. Aunque no sé si debida a que realmente están convencidos de apoyar al Gobierno o es que están más pendientes de su ombligo y se enteran de poco.
Por otro lado, ayer, a eso de las ocho de la tarde, Rajoy y San Gil se reunieron en un hotel vitoriano -que no victoriano-. Nadie sabé qué se dijeron, entre otros factores, porque Rajoy ha instalado el mutis total en el partido: "es que hoy no es el día", decían. Sólo sabemos que María se ha sentido "engañada" por la dirección de su partido y que desde Génova han querido hacer creer que abandonaba la ponencia política sin razón. "Si el interlocutor me discute hasta el concepto de Nación, me preocupa", ha dicho. Oh, oh... ¿se discute en el PP el concepto de nación? ¿No habíamos quedado en que la palabra nación no era ni un concepto discutido ni un concepto discutible? ¿O ahora sí? La cuestión es que San Gil le ha dado cuarenta días -con sus cuarenta noches- a Mariano para recuperar la confianza en él. En caso contrario, dice que se larga. No se puede decir, desde luego, que María San Gil no es una mujer de principios: 'o se hace lo que yo digo o cojo la puerta y me voy'.
Aunque mira que yo pensaba que la confianza era algo que se ganaba con el paso de los años y no en cuarenta días... Imitando a Luis del Val, aleluya para hoy: menos mal que están todos los firmantes, porque Rajoy no gana para sustos en desplantes.
El PP ya no es el PP
Se me ha llamado exagerado, pero lo vuelvo a repetir: o cae Mariano y se celebran unas primarias como es debido o el PP se rompe. La anomalía democrática que supone una derecha aglutinada y enlatada en un único partido tiene que acabarse antes o después. Será antes si Rajoy se queda y será después si decide irse, pero será.
Actualmente podemos distinguir tres alas. Una encabezada por el presidente del partido, Mariano Rajoy, que quiere -contra viento y marea- volver a presentarse como candidato en 2012 y que ha decidido realizar una medio-reforma-me-quito-a-los-que-no-quiero-y-aquí-paz-y-después-gloria (más o menos). Pero que le está saliendo mal. Otra encabezada por Esperanza Aguirre que, bajo la excusa de la democracia interna y con el argumento de que Mariano ha perdido ya dos elecciones generales, pretende hacerse con el control poniendo cara de niña buena y enarbolando su bandera de liberal. Y que tiene, horror, demasiados seguidores. Y una tercera, sin cabeza visible, en la que meteríamos a todos estos desertores (Acebes, Zaplana, San Gil...) que lo que han querido y quieren es que el partido no mueva un ápice su postura -sus ideales, los llaman ellos-. Que no evolucione. Y que salga el sol por donde quiera porque el cambio de los tiempos se la trae al pairo. Ellos no van a cambiar.
El PP está dejando de ser el PP porque una parte del partido -la parte que ahora tiene el poder- quiere, supuestamente, modernizarse. Y bien digo supuestamente porque una mordernización nunca podrá consumarla quien lleva años perdiendo elecciones. Esa parte se está dando cuenta de que para hacer política en pleno 2008 hay que renovarse. Renovarse o morir. La otra parte (Esperanza a un lado) no quiere saber nada de nacionalismos -que a muchos tampoco nos gustan, pero con los que hay que entenderse-. Es curioso que nadie sacara los pies del tiesto en 1996 cuando se pactó con CiU y PNV. A lo mejor es que por esa época el PP no tenía "principios" y los ha ido adquiriendo a lo largo de los últimos doce años. Quizá. Como quizá también haya ido forjando, sin saberlo y a la vez que asentaba sus "principios", el peor de los finales.
Otro paso más hacia la ruptura
Lo llevo diciendo un tiempo y, al final -ojalá-, voy a acabar teniendo razón. El Partido Popular está inmerso en, probablemente, la peor crisis de su historia y Mariano no está sabiendo gestionarla como es debido. Se llena la boca diciendo que todos tienen cabida en el Partido Popular y, sin embargo, se está encargando de dejar de lado al ala más dura. Y, siento decirlo, pero ese ala no tiene ni las tragaderas del centro-derecha ni reparos en escindirse del partido antes o después.
Los medios que apoyaron a Rajoy contra viento y marea en la anterior legislatura no han hecho más que ponerle piedras en el zapato desde el 9-M y ahora cargan contra él por deshacerse de los veteranos. Rajoy debe saber que está acertando en su postura -el extremismo rastrero al que llegaron los populares hace uno o dos años no obtuvo los réditos electorales esperados y sólo podrán volver al Gobierno cuando recuperen la credibilidad perdida del 11 al 14-M-, pero gran parte del partido -precisamente ese ala cavernícola- no está dispuesta a cambiar de estrategia.
La salida de Acebes, aunque lógica, ha colmado el vaso de la paciencia de los medios más liberal-conservadores, que van a hacer todo cuanto esté en su mano para intentar hundir a Rajoy en sus propias decisiones. Esos mismos medios que utilizaron día tras día la mentira para desgastar al Ejecutivo (11-M, manifestaciones partidistas de víctimas...) están cargando ahora su artillería pesada contra el líder del PP.
Rajoy ha de mantenerse firme en su idea de renovación si quiere terminar el lavado de cara hacia la moderación que acaba de comenzar, pero no será tarea fácil. Tiene que saber, además, que aunque mire para otro lado en no mucho tiempo algo tiene que caer. Y sólo hay dos opciones: o su cabeza o la unidad del partido.
Falta de respeto y marcha atrás
Dice Rosa Díez, que no se sabe si va, si viene o si por el camino se entretiene, que desayunar cada día con las rencillas internas del PP y no con su labor de oposición es una "falta de respeto a los 10,5 millones de ciudadanos que les han votado". Y tiene razón. Que levante la mano el que sepa a ciencia cierta cuál es la postura oficial del principal partido de la oposición con respecto al travase del Ebro a Cataluña. Unos dicen que sí, otros que no, otros que llueva chaparrón... Que levante la mano la que conozca con seguridad qué opina el Partido Popular sobre los tejemanejes de la liberación del 'Playa de Bakío' en Somalia. Como diría mi profesor de inglés: "Offers?, suggestions?". Nada de nada.
Pero no deja de ser curioso que esta señora -que tiene a sus espaldas conseguir un diputado en el Congreso a los pocos meses de vida de su partido- se dedique a criticar al prójimo pero no aporte soluciones. Utiliza el método PP. Me explico: "lo que tiene que hacer el Gobierno es aprobar un paquete de medidas económicas", dice Mariano. Que si no vale esto, que si no vale lo otro, que si la que está liando Zapatero... pero ¿propuestas? Cero. ¿Qué medidas concretas son las que propone Mariano? Ninguna. Pues Rosa Díez es del estilo. Tiene la desventaja de que prácticamente no sale en los medios -de hecho, sale menos que Llamazares, que ya es decir-, pero es que, en lo poco que sale, no aporta absolutamente nada. La misma falta de respeto a hacia los votantes la constituye estar todo el día preocupado por los conflictos internos de partido que no hacer nada. Y, perdone que le diga, señora Díez, usted no está haciendo nada.
Y la que sí está haciendo -y mucho- es la Ministra de Defensa. Por lo menos se pasa el día de la Ceca a la Meca visitando militares españoles allá donde los haya. Sin embargo, ha cometido el error de dar marcha atrás en la medida de restringir el acceso a determinados contenidos de la web en los ordenadores del Ministerio. Mal. Maaal, ministra Chacón. Y no sólo por demostrar debilidad frente a una manada que tiene que estar a sus órdenes, que también, sino porque, implícitamente, han reconocido que visitan a menudo esas páginas. A mí ya me pueden prohibir visitar la web de Interviú o del Marca que, hablando mal y pronto, me la suda. Quien se queja es porque lo hace. Y, si lo hace, es que no está trabajando en lo que debe.
Los ejércitos de chichinabo, muy al contrario de como dicen algunos, no se hacen permitiéndoles más de lo que se debe, sino imponiendo la disciplina férrea que merecen. Y, si no, que no se hubieran alistado. Que es que lo queremos todo.
El principio... ¿de qué?
Ahora sí que sí. Ya no cabe duda. La veda se ha abierto y Mariano tiene ganas de marcha. "Si alguien quiere irse al Partido Liberal o Conservador, que se vaya", ha dicho en Elche. Estamos ante el principio de algo. ¿Pero el principio de qué?
Al parecer, Rajoy está ya harto de que algunos medios de comunicación le escriban el guión ("A mí no me ha pedido que me presente ningún periódico ni ninguna radio"). Parece que se acaba de caer de la cama -o de un guindo-, se ha dado un buen coscorrón y ha caído en la cuenta de que haberles seguido la corriente durante cuatro años no le ha llevado a buen puerto. Pero la situación interna del partido desde el 9-M hasta hoy no augura tiempos mejores.
Podría ocurrir, aunque es harto improbable, que Esperanza decidiera hacerse la sueca y no seguir con el juego de descalificaciones. Dejar que Mariano salga elegido en el congreso y, más tarde, Dios dirá. Esto traería consigo durísimas críticas por parte de los medios que le han hecho la cama a ambos hasta ahora, por lo que es difícil que ocurra.
Otra opción sería la de la presentación de la candidatura de Esperanza. La menos dañina para el partido en su conjunto. Podrían decir que existe democracia interna y que los militantes han sido quienes han decidido. Como lo más probable es que gane Rajoy por goleada, es posible que sea esto lo que pretenda provocar Mariano con sus palabras. Pero, claro, Espe no va a presentarse a nada que no sepa de antemano que tiene ganado, a no ser que, de la noche al día, hubiera brotado en ella una responsabilidad de partido sobrenatural y hubiera decidido dejar su ego en el armario. Así que tampoco es muy convincente.
La tercera posibilidad sería la escisión de los populares. En un principio puede sonar a idea descabellada pero no lo es tanto. España es el único país en Europa -no sé si para bien o para mal- en el que la derecha no está compartimentada. Aquí no hay un partido de centro-derecha, un partido liberal ni una ultraderecha articulados como tal y con una base social establecida. Somos -y ya digo que no sé si para bien o para mal- una anomalía. La derecha no debe tener miedo a la división. Sobre todo porque es una división lógica. Los liberales no tienen por qué comulgar con determinadas propuestas de los democristianos ni estos con las de los conservadores o los filo-fascistas, del mismo modo que los socialistas y los comunistas no coinciden en muchos de sus planteamientos ni de casualidad. Y bien digo que no tienen que tener miedo porque, a la hora de la verdad, existen los pactos para obtener el Gobierno y santas pascuas.
Estamos ante el principio de algo pero no sabemos muy bien de qué. Sea como fuere, la derecha debería tener el valor suficiente para hacer frente al problema desde la raíz. Y esa raíz, por mucho que se empeñen, no va a aparecer ni haciendo un congreso a la búlgara ni escupiéndose a la cara desde sus periódicos de cabecera.
Los gozos y los pozos
Nada. Al final, nada de nada. Para una vez que la posición tomada por Esperanza Aguirre es normal y coherente, van los barones populares y nos estropean la ilusión.
Tanto usted como yo, estimado lector, desconocemos el fondo de las intenciones de esta mujer (aunque nos lo podamos imaginar), con lo cual no podemos juzgarla por ello. Esperanza sólo ha abierto la boca dos veces esta semana: una, para decir que no tiene en mente presentarse a la presidencia del partido (pero que si se presenta, Mariano será el primero en enterarse) y otra para reiterar que ella sólo busca un debate de ideas. ¿Por qué, entonces, la juzgamos por intenciones no confirmadas y hechos no consumados? No lo entiendo.
Como tampoco entiendo la campaña que, desde algunos medios autodenominados de izquierda (y blogs de esta nuestra comunidad), se está empezando contra Rosa Díez. Ahora resulta que porque Falange y demás gentuza hayan dicho y escrito dos líneas en favor de la ex-socialista, hay que empezar a dar por hecho que ella comulga con el ideario de esas formaciones.
No podemos pedir que cese la crispación y la calumnia si nos encargamos de fomentarlas desde nuestras propias plataformas. No podemos exigir autocrítica y no hacerla también nosotros. A ver si, al final, va a resultar que nos hemos contagiado de la mala leche de la derecha. O lo que es peor: a ver si va a resultar que tenían razón cuando decían que la crispación era cosa nuestra.
(Este post se publica simultáneamente en La Comunidad de EL PAÍS y en La Comunidad de la Cadena SER)
¿Comienza la era en la que los militantes deciden?
Si es que, de verdad, no puede uno irse un par de días porque el panorama político se pone la mar de entretenido. Hay que ver.
La falta de higiene democrática dentro del Partido Popular es una realidad desde hace años. Otros partidos tampoco la tienen, cierto, pero en el caso del partido conservador ha llegado a un extremo en el cual ni sus propios militantes la toleran. Bien hecho. ¿Podría hablarse de guerra? Puede. ¿De competición? Quizás. Lo que sí está claro es que hay miembros del partido que no están de acuerdo con las decisiones tomadas desde el 9-M y van a hacerse notar. Es la maravilla de vivir inmersos en la sociedad de la información: que la información la hacemos todos.
El bombazo saltó ayer con la posibilidad de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, presente una candidatura alternativa a la de Mariano Rajoy en el congreso de junio. Puesto que la información viene del diario EL MUNDO ha de cogerse con las cautelas oportunas, ya se sabe, pero lo destacable es cómo ciudadanos (anónimos o no) han decidido lanzarse a la red con sus propuestas para la renovación del partido. Esperanza2012 lo hace sin tapujos. Quién esté detrás o no no es relevante. Ni siquiera son relevantes en este momento determinados contenidos de ese blog (por otro lado, más que discutibles). Lo relevante es la iniciativa y, sólo por eso, merece el aplauso de cualquiera que se haga llamar demócrata.
Si Rajoy llega a disputarse la candidatura a la presidencia del partido con otros aspirantes sería la primera vez que los militantes de base, los que dan los votos a un partido, habrían conseguido su objetivo. Objetivo, además, que siempre será más noble que el de cualquiera que tenga un escaño en el Congreso. Habrían propiciado una guerra necesaria y habrían puesto firmes a los mandamases del PP. Porque antes era fácil silenciar las voces discrepantes pero hoy, le pese a quien le pese, quien está en la red es quien existe. Y existe para todo.
(Este post se publica simultáneamente en La Comunidad de la Cadena SER y en La Comunidad de EL PAÍS)
Perdiendo el norte
Esta semana debe haber alineación planetaria, conjunción de malas energías o descomposición neuronal, porque están los unos y los otros como para cerrar el chiringuito una temporada.
No se puede decir, desde luego, que haya sido la mejor semana de Arias Cañete. Ya me lo veía yo venir, ya. Empezó mintiendo sobre los datos de empleo (siendo él el responsable de Economía y Empleo del PP) y ha acabado despachándose contra los inmigrantes como el provinciano decadente que realmente es. Como si fuera el terrateniente mayor del reino. Qué cosas, madre, que los inmigrantes (que en su mayoría cotizan a la Seguridad Social como cualquier otro español "decente") quieran hacerse mamografías. Hay que ver. Pero, claro, es que no son tan eficientes como los camareros de antes. Faltaría más, que después de trabajar catorce horas de lunes a domingo y sin poner a tiempo la tostada con crema (¿?), las bravas y los boquerones al señor Cañete, además tuvieran la caradura de ponerse enfermos. ¡Hasta dónde vamos a llegar! Si algunos nos habíamos planteado la oportunidad (o no) de las medidas planteadas por Rajoy, no podemos sino dar gracias al ex ministro popular por dejarnos clara la intención de su partido.
Del mismo modo, el PSOE ha preferido arrinconar la propuesta tachándola de xenófoba y racista (que no digo yo que no lo sea), cuando lo que debería haber hecho es contraatacar con la suya. El Gobierno ha conseguido frenar la llegada de cayucos a las costas españolas en un 76% este año. ¿Acaso no tiene nada que decir? Está bien eso de pedir perdón a los inmigrantes en nombre de los españoles, pero hace falta más. ¿Qué opina el Gobierno de prohibir el velo en las escuelas? ¿Qué opina de obligar a las musulmanas a ser examinadas en los hospitales, si corresponde, por hombres? Porque digo yo que o para todos café o para ninguno. Si las musulmanas no pueden elegir médico tampoco podremos hacerlo el resto, ¿no es así?
Y no quisiera acabar hoy sin hacer una alusión a María Antonia del Moral, presidenta de la asociación Avinesa (que no tiene nada que ver con pollos, aunque suene a eso), que se ha despachado diciendo que Luis Montes es "un nazi" y, además, ha instado al consejero Güemes a que expediente al doctor por "hacer botellón en la puerta del hospital". Mire, María Antonia, imagínese dos calcetines en cada una de mis manos con ojos pintados (a ver si así lo entiende): las muertes en urgencias descendieron tras la salida de Montes porque se hacía lo imposible, aun faltando camas, para subirlos a planta, para que no pareciera que morían en urgencias. De hecho, uno murió en el ascensor. Desde que Montes se fue, las muertes en ascensor han aumentado un 100%, fíjese. (Ahora habla la otra mano) Dios no quiera, María Antonia, que tenga usted que sufrir una enfermedad terminal y se retuerza de dolor, porque merecería que no le dieran ni un triste Gelocatil.
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Las costumbres, ¡ay!
Ni racismo, ni xenofobia, ni estupideces varias. Parece que en el panorama político español actual está mal hablar de la inmigración no se sabe por qué. Y está muy bien que Rajoy lo saque a la palestra, sobre todo de una forma tan cateta como lo ha hecho. "Contrato de integración", lo ha bautizado.
Resulta que ahora los inmigrantes van a tener que respetar las leyes, fíjate. Las vueltas que da la vida, yo que pensaba, nena (como diría Pili a Maruchi en la peluquería), que ya estaban obligados a cumplirlas. A lo mejor es que piensan ponerles la Biblia en la aduana y si no juran su cumplimiento les devuelven a casita. Ah, no, que probablemente no tengan "casita". Eso sí, un añito de plazo pa' buscar curre y, si no, media vuelta. Que estar un año sin comer, aunque estén acostumbrados, ya es suficiente. A ver si no van a tener fuerzas para darle al remo, los moritos.
Pero lo más importante, sin duda, el apartado costumbres. "Debo prometer y prometo que todos los días me echaré, como mínimo, veinte minutos de siesta. Que comeré paella los domingos, veneraré al toro de Osborne, iré al fútbol (y haré la ola, comeré pipas, me rascaré los huevos e insultaré al árbitro en lo posible), me dejaré (como mínimo) doscientos euros en la Lotería de Navidad (cuyo reintegro reinvertiré en la de El Niño) y no pasarán más de dos semanas sin echar La Quiniela, veranearé en Benidorm con (absolutamente) toda la familia y no me perderé una procesión en Semana Santa". Mariano: abordemos la cuestión con seriedad. Que no parezca que copiamos las medidas de Sarkozy (aunque lo hagamos), que va a dar la impresión de que no tenemos ideas. Que va a dar la impresión de que gana "doña Cuaresma, la del gesto agrio".
Por otro lado, qué fantástica variedad de partidos (98) para la generales. Entre ellos, según El Mundo: Por un Mundo más Justo, Alternativa Motor y Deportes, Partido Antitaurino contra el Maltrato Animal, Movimiento Católico Español, Representación Cannábica Navarra, Escaños Insumisos-Alternativa de Demócratas Descontentos, Partido Ciudadanos Unidos de Aragón, Asamblea de Votación Electrónica, Partido de los Pensionistas en Acción, Partido de los No Fumadores, Partido Liberal del Empleo y la Vivienda Estatal y Partido H, promovido por los presentadores del programa de televisión Noche H. ¿Quién se atreve a votar por alguno?
(Este post se publica simultánamente en La Comunidad de la Cadena SER y en La Comunidad de EL PAÍS)
Sobre este blog
Uno de tantos
Fernando Blázquez
24 años, salmantino. La informática fue mi primera elección. Luego me di cuenta de que necesitaba dedicarme a algo más "humano". Lo intentaremos con el periodismo.
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