Pensamientos
29 Ago 2008
Rodar y rodar
“Abandonar, puede tener su justificación. Abandonarse, no tiene justificación alguna”.
Puede ser que si abandonas una lucha, te tachen de cobarde. Me rio yo de eso, porque no creo que nadie quiera dejar de lado su sueño, su ilusión. Es muy probable que, para hacerlo, tenga que armarse de toda la valentía que guarda en sus reaños.
Pero como en todo, el debate se abre, habrá quien considere lo uno y quien considere lo otro. Yo no puedo más que poner como ejemplo aclaratorio, algo de lo aprendido.
Cuando hace mucho viento, las ramas de los arboles se mecen a su son, no les queda otra, están expuestas a ese avatar sin remedio, no lo elijen ellas. Y aquella rama que se empecina en llevar la contraria a su dirección, lo más seguro es que acabe rota o desgajada. Su abandono tiene justificación, y lo hacen por sobrevivir.
En cuanto el viento o la tormenta cesan, vuelven a enfrentarse a la vida diaria, sin abandonarse, tomando la sabia que les hace falta para conseguir sus frutos, sus hojas, y seguir creciendo.
Cuando leo algún libro, alguna historia, fabula o cuento, le trato de sacar todo aquello que pueda servirme. Según el momento que me toque estar viviendo, los derroteros me llevaran a sacar provecho de una frase o un párrafo, irán por un sitio o por otro. Y fácilmente, al cabo del tiempo, la historia que me ayudo por un motivo, puede ayudarme por otro, porque le encuentro algo diferente, que en su momento no vi, sencillamente porque mis sentidos no estaban abiertos a ello.
Esto también me pasa cuando escribo. Cuando releo lo escrito, descubro cosas que, tan siquiera, sabía que habían salido de mis dedos. Creo que porque unas las escribo conscientemente y otras las escribe mi subconsciente sin yo darme cuenta. Precisamente de estas, son de las que aprendo más, porque son las que sacan temores y verdades que tapo para evitarme el daño.
Os preguntareis el porqué de esta explicación, pues ahora y a través de este cuento os lo digo. Es algo que leí hace tiempo, por lo que en estos momentos os lo contare como lo recuerdo y a mí manera, mejor dicho, como lo siento por lo que estoy viviendo ahora.
Erase una rueda de carro que hacía tiempo que había perdido un eje, por lo que a raíz de esta perdida, permanecía quieta y sin moverse, regodeándose en su dolor, creyendo que sin ese eje no podría seguir rodando.
Hasta que pasado un tiempo, decidió que a lo mejor no fuera así o que, tal vez, podría recuperar su eje perdido, o uno nuevo que encajara en su engranaje. Pero quedándose allí, parada y quieta, seguro que lo único que conseguiría seria abandonarse y morir poco a poco.
Al amanecer siguiente, en cuanto despuntó el día, se puso en camino. Su rodar era lento, estaba entumecida y la falta de ese eje la desequilibraba si no iba con cuidado.
Esto le permitió fijarse, con detenimiento, en los lugares que pasaba, ver todos los colores de las cosas, percibir el olor que todas desprendían, escuchar los sonidos que cada una tocaba. La naturaleza entera se le descubría como algo nuevo u olvidado. Cuando estaba entera corría demasiado y no lo apreciaba.
Se encontró en su camino otras ruedas, jóvenes y nuevas que más que rodar pasaban volando por su lado, raudas y veloces, levantando polvo y sin mirarla. Otras que, como ella, también viajaban despacio por pérdidas sufridas y que como ella también buscaban.
A veces, a un lado de una encrucijada, encontraba algún eje perdido, lo tomaba y se lo probaba para ver si era de su medida, andaba con él un trecho del camino, a veces corto, otras más largos, pero al final lo desechaba, no eran como el suyo.
Siguió buscando durante mucho tiempo, sin saber que ya había encontrado lo que necesitaba. Hasta que un día se vio reflejada en un riachuelo que cruzaba y vio su alegría, su felicidad. ¡Eso era!, no importaba que le faltara un eje, lo importante era no dejar de rodar y ser ella, vivir y disfrutar del camino.
Espero que os sirva para tener un feliz día. Un abrazo enorme.
Últimos comentarios
- Estorbos 6 comentarios mamen daya Felisa Luna marr ojitos
- Pica pedrero 6 comentarios mamen Pannchita Antonio Rodríguez Rubio Mi tactica es amar y ser amado= antuanel Isabel
- Derramate 7 comentarios ojitos mamen Antonio Rodríguez Rubio Marieta jose fajardo butaquita
- Nº 100 11 comentarios calandria rondiella mamen Panchita salvador
- Retos 6 comentarios Antonio Rodríguez Rubio panchita calandria BUTACA21 Antonio Rodríguez Rubio
Mis tags
Ídolos
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Gran via, 32. 28013 Madrid. Tel: 34 913470700 
8 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Anónimo dijo
Te salió redondo
Antonio Rodríguez Rubio dijo
Ana:
¡Maestra!
Como tengo la glucemia subida y he de quemar azúcar, me he comprado una bicicleta. Desde la bicicleta, veo cosas que desplazándome con el coche no había visto.
Yo soy también una rueda vieja. Como pongo en mi perfil, quiero ser ese brote del olmo seco.
Me preguntan de vez en cuando si no voy a "rehacer" mi vida. Por lo que se ve, después de un fracaso matrimonial, hay que lanzarse velozmente a encontrar una nueva persona que ocupe el lugar de la ausente. Pero..., como tu vieja rueda, ya he aprendido a andar solo.
butaca21 dijo
No hay que obligarse a ser, lo que uno no es.Este cuento se podia aplicar a cualquiera de nosotros los hay que se abandonan creyendo haber encontrado su lugar y quienes siguen rodando encontrando lugares diferentes pero necesarios para completar lo que siempre nos falta.Como siempre unica Calandria.
cuerpo triste dijo
bonito relato¡¡¡¡¡¡vivir el ahora el presente sea cual sea tu situacion .......la vida siempre te enseña cosas nuevas .........
Hoteles Gijon dijo
Como bien dice el primer comentario anonimo, el relato te salio redondo :P
Un saludo.
Felisa Luna dijo
A las personas nos pasa como a esa rueda, cuando todo va bien no miramos a nuestro alrededor, necesitamos que un eje falle para poder ver lo que nos rodea.
mamen dijo
Calandria la vida hay que vivirla sin prisas , saboreando cada instante y si la prisa no nos deja ver lo que tenemos alrededor ya se encargara la propia vida de hacernos parar. Y asi nos fijaremos en lo que nos rodea. Un saludo amiga..
mamen dijo
Calandria la vida hay que vivirla sin prisas , saboreando cada instante y si la prisa no nos deja ver lo que tenemos alrededor ya se encargara la propia vida de hacernos parar. Y si nos fijaremos en lo que nos rodea. Un saludo amiga.
Escribe tu comentario