De suicidas, populistas y cómplices
Interponer una denuncia contra 57 medios de comunicación con un buen abogado ya es un suicidio, así que imagínense lo que es interponerla con un pésimo abogado. Eso es lo que le ha ocurrido a Telma Ortiz. Pobre. La que se le viene encima. Y es que, aunque en un principio su postura pareciera razonable, su defensa ha cometido unos errores de base estrepitosos. Porque no puede afirmarse que Telma "no es un personaje público ni por parentesco" -cuando es evidente que lo es- y decir, just...

