Saca la lengua
Le arde la punta de la lengua, pero el dolor le recuerda la hazaña, la valentía, lo echado pa'lante que es. Siempre dispuesto a ser bueno para algunas cosas; un hijo de perra para otras. Rai no se anda con chiquitas. Siente la vida al filo de la muerte y su conciencia no vale nada, o casi nada. Ha desafiado a unos progenitores demasiado desintegrados por el disparate de un mal viaje. La mentira del amor les redujo a peluches y Rai ya no ha vuelto a ser como antes.

