Vivencias a los veinte

13 Jul 2008

Y ahora, ¿qué?

Escrito por: unfounded-runner el 13 Jul 2008 - URL Permanente

“Yo no te he olvidado...” “¿Y me lo dices ahora y estando borracho?”

¿Por qué me haces esto? ¡¡Ahora no!! Empezaba a ordenar mis ideas, a resituarme dentro de mi vida, a asumir que lo que hubo entre nosotros se había acabado para siempre... ¡¡y me sales con eso!! No puedo decirte que no te quiera, mentiría. Pero creo que ya hemos tenido bastante dolor y que esto volvería a ser bonito un tiempo, pero acabaría de nuevo mal.

Me veo escindida en dos... la sensata, la que sabe que no sería bueno volver a intentarlo y la apasionada, la que aún te quiere infinito y se muere por volver a recorrerte a besos. Y me dicen que aunque haya otras chicas en tu vida, me consideras “diferente”... No sé qué decir, la verdad.

¡¡Te quiero, te quiero, te quiero!! Y te hecho mucho de menos... Pero ya no confío en ti. No sé si llamarte cobarde, pasota, inmaduro... o quizá todo a la vez. Necesitaría que me demostraras de alguna forma que esta vez será diferente y que soy de verdad la única mujer por la que sientes ese “algo” indescriptible. Pero eso es pedirte mucho, y de hecho, no te lo puedo pedir, es una de esas cosas que deberías hacer por ti mismo.

No te he mandado a la mierda, como parece ser que pensaste. Aunque quizá sí que haya un poco de venganza en aquella situación, ya que, unas semanas antes sucedió vía messenger pero con los papeles invertidos. Fue exactamente igual, escalofriantemente idéntico.

En resumen, creo que no vamos a poder evitar volver a estar juntos, volver a ser inmensamente felices un tiempo, para después hacernos daño, otra vez más. En un ciclo que tarde o temprano alguno de los dos romperá cuando encuentre otra relación más equilibrada. Bueno, al menos ya sé que hay vida más allá de una ruptura.

07 Jul 2008

En comunión con la naturaleza

Escrito por: unfounded-runner el 07 Jul 2008 - URL Permanente

Es ese instánte mágico el que te hace sentir insignificante. El preciso momento en que el sol, tras unos minutos de agonía, es engullido por la inmensidad del océano. El ocaso en su máximo apogeo, en su mayor gloria... El sol, el mar y yo. Y al acabar el grandioso espectáculo algunos grupos de jóvenes que lo observaban sentados en la orilla, aplauden a los actores, como si realmente acabara de bajarse un telón imaginario.

Yo solo observo, maravillada, y hundo las manos en la arena fresca. Luego junto las piernas y las rodeo con mis brazos, convirtiéndome en una especie de ovillo y me quedo así hasta que la luz se va perdiendo por el horizonte. No puede haber nada más bello...

Y al levantarme y darme la vuelta me siento aún más afortunada al no tener que contemplar grandes hoteles ni plagas de urbanizaciones. Solo arena y unas barandas hechas de madera. Y más allá, una carretera vieja que lleva a un pueblo blanco. Y si miro a ambos lados puedo ver algunos hippies (sí, sorprendentemente, aún quedan), grupos de amigos, familias con sus niños pequeños y algunos nudistas. Toda esta diversidad en un paraje tan hermoso me hace sentir en perfecta comunión con la naturaleza, perdiendo, por unas horas mi condición de urbanita resignada.

30 Jun 2008

Apagando el incendio

Escrito por: unfounded-runner el 30 Jun 2008 - URL Permanente

Hay una canción de la que nunca le hablé, pero cuyo estribillo resumía con bastante realismo lo que me hacía sentir. “Parece que hay un incendio... cada vez que nos juntamos. Parece que hay un incendio... cuando tú estás a mi lado... Parece que estoy ardiendo...”. Era una pasión desmedida, fuera de los límites de lo concebible... Tanto que me quemó de verdad. Ya se sabe, el que juega con fuego...

Pero la vida siempre sigue. La vida es eterna... hasta que morimos, claro. Quiero decir, mi vida se detuvo cuando asesinamos a puñaladas por la espalda todos nuestros sentimientos. Nos herimos de gravedad. Cada uno salió adelante cómo y cuándo pudo. Yo me siento renacer ahora. Me doy cuenta de que jamás debimos estar juntos, pero, a la vez siento que lo que vivimos en común merece ser guardado en el cajón de los buenos recuerdos. De nuestra relación, me quedo con el centro, como hago con las lechugas. No fue buena idea empezar... porque irremediablemente implicaba un fin. Impreciso, pero por ambos sabido aunque callado, como es normal.

Y ahora empieza la etapa de “ex”. Cuando apenas me había acostumbrado a considerarle “novio”... Lo que es vivir... Pero he decidido enterrar ese final dramático en el mismo cementerio en que descansan los restos de otros amores, de otras ilusiones, de otros deseos y anhelos. Supongo que le alegraría saber que ha sido un funeral de los que hacen historia, ha sido una despedida muy sentida.

Pero sé que algo ha cambiado en mí, ahora sí. Porque me veo con unas ganas enormes de no parar... no parar de conocer gente, lugares, de andar de aquí para allá... Pienso vivir el verano a tope... o hasta donde mi modesta economía me lo permita. Estando con él, él fue el centro de mi existencia (aunque hacía como que no era así); estando sin él, el mundo es el centro de mi vida.

Y para cuando la vida nos vuelva a poner frente a frente, ya sabré lo que quiero y lo que no. Quiero hablar de todo, reirme con él (y de él, pero sin malicia), ser su amiga, en resumen. Pero no quiero que nos volvamos a hacer daño, hemos probado y no ha salido bien, ¿para qué intentarlo de nuevo? Y hago esta conjetura porque le conozco lo suficiente como para pensar que quizá algún día volvamos a vernos en una situación tensa y me haga querer dejarme llevar por su mirada embaucadora. Pero me he fabricado el escudo más impenetrable que se puedan imaginar. Por eso me voy a enfrentar a él, iré a esa fiesta que ya llevaba tiempo prevista. Iré con una sonrisa franca, quiero ser su amiga, no su ex la rencorosa, ni su ex la sufridora. Quiero que estemos en el mismo bando.

Ya el incendio se extinguió. Todas las hectáreas arrasadas por el fuego dan brotes de exultante vida. Todo acabó, y ahora quiero ser feliz y reconciliarme conmigo misma: “Lo siento mucho...” “Bueno... no pasa nada, ten más cuidado la próxima vez que juegues con fuego”.

28 Jun 2008

Cómo olvidarte

Escrito por: unfounded-runner el 28 Jun 2008 - URL Permanente

Hoy me levanté con un cierto optimismo, muy gratificante tras tanto dolor... Pero no sé olvidarte, ni tan siquiera sé cómo aprender a vivir sin ti. "¿Qué sientes por mí?" "Amistad"... Oculto, o más bien trato de ocultar (no con demasiado éxito), cuantísimo me duele que me digas eso con los momentos que hemos vivido juntos. Tan recientemente que se podría decir que fue ayer (no en sentido literal, pero ni tan siquiera hace un mes). Pensaba regalarte días en la playa, besos, besos y más besos, y abrazos, y todo el cariño del mundo... medio verano para ti, y medio para los dos.

Todo lo que pensábamos hacer y ya no haremos... Y saber que fue mi culpa, por más que me aconsejen todos que no me culpe. Porque lo sé, porque eso es algo que quedará en mi conciencia para siempre.

Y no sé cómo me voy a enfrentar a ti, porque no te podría huir siempre aunque quisiera. Y no sé cómo va a ser ese momento en el que te vea y algo en mí grite a la vez "¡¡LO SIENTO!!" y "¡¡TE QUIERO!!" y me tenga que conformar con morderme los labios, esbozar una patética sonrisa y darte dos besos. Lo pienso y vuelvo a mis ideas de cobarde: huir. ¿Cómo? ¿Cómo no verte si tenemos amigos en común? ¿Si tarde o temprano nos encontraremos y tendré que obligarme a afrontar que seamos SOLO amigos? Y a través de Internet es fácil hablar contigo de banalidades, de cualquier tontería, pero en persona todo cambia...

Yo también quiero ser SOLO tu amiga, porque me encantan las conversaciones idealistas que tenemos, cómo vamos a cambiar el mundo... Poder hablar contigo como si fueras uno más. Quiero quitarte tu singularidad, pero no es tarea fácil. Y no sé por qué motivo el pensar que tú lo estás llevando mejor que yo, me lo hace todo más complejo. Quiero verte y no sentir más que el cariño de antaño, el de los amigos, incluso el de los buenos amigos. Poder volver a ser "colegas", y que se me agote de una vez este amor inútil que siento ahora.

Cómo olvidar... Porque aunque me dejas recuerdos imborrables, necesito pasar la goma por encima, para que, aunque en el papel se mantenga la señal de tu paso, me deje seguir escribiendo mi historia... mi vida.

27 Jun 2008

Vivencias a los veinte

Escrito por: unfounded-runner el 27 Jun 2008 - URL Permanente

El día 16 de junio de 2008 intenté suicidarme a los 19 años. Entiendo que resulte difícil entenderlo, siendo tan joven, pensarán... Aún hace poco tiempo para poder calibrarlo con distancia suficiente, pero aún así yo ya me arrepiento, sé que no fue el camino adecuado. Pero también sé que no hubiera podido encontrar otra salida aunque lo hubiera intentado...

Solo dos meses juntos... pero le quiero tanto, que no fui capaz de hacerme a la idea de lo que significaba el fin. Por idiota, por ser estúpidamente idiota... Y eso que fui yo la que lo dejó a él, pero hasta que el no colocó el punto final no me hice a la idea.

Y daría lo que fuera por volver con él, por que todo volviera a ser como hace unas semanas... Quedar en el centro, él me espera todo de negro, como siempre, con su pañuelo rockero en la cabeza y un cigarro de esos que saben a chocolate. "¿Qué tal, mi niño?" Un abrazo, a veces un beso, cogernos de la mano y dirigirnos a cualquier sitio donde podernos sentar tranquilamente, hablar de todo: de política, de deportes, de religión, de música... Contemplar sus ojazos verdes aceituna y quedarme embobada mientras juego con su perillita o con el pelo que se le sale por detrás, bajo el pañuelo. Y cogernos las manos, acercarnos cada vez más, mirarnos a los ojos y a veces, dejar escapar un "te quiero" que no dejaba de golpear a las puertas de nuestros labios... y devolverlo luego, por supuesto, porque estábamos deseando que a alguno se nos escapara. Mirarnos a los ojos, a los labios, de nuevo a los ojos y estallar en un apasionado beso mientras nuestros cuerpos tratan de unirse lo más posible.

Con él han sido muchas de mis primeras experiencias... Primer novio, primera vez, primer "te quiero"... La persona más importante de mi vida, por qué no reconocerlo. Y no puedo dejar de amarle y de pensar que no encontraré a nadie que le pueda superar jamás. Me ha dado los dos meses más felices y más apasionados de mi vida, y destrocé todo eso por insensata. Por impaciente, por que no supe entender que había problemas que le impedían quedar conmigo y compulsivamente, en un arrebato de imbecilidad le dejé, de mala manera. Y al día siguiente él respondió, dolido, porque no se merecía lo que le dije, poniendo el punto final a la relación, diciendo en cierta forma que no había vuelta atrás. Entonces fui consciente de hasta qué punto había metido la pata... Y no vi solución, no encontraba paz, más que pensando en la muerte. Más que morir, quería paz y esa era la paz de mayor calidad que se me ocurría.

Pastillas, ese fue mi camino hacia la paz... Y me alegro de que me saliera mal, de no lograr la paz que buscaba, pues la vida es lucha, es jugar con las situaciones, es soportar el dolor para acabar siendo recompensada con experiencias felices. Me di cuenta de que habría provocado un enorme daño a mucha gente, quienes siempre están ahí, todos los días o esporádicamente, más cerca o más lejos. Siento mucho el daño que les hice a todos con este susto...

Ahora somos amigos, dice no guardarme rencor... Y creo que eso es más de lo que merezco, pero si me dijera que volvamos, solo bastaría un lugar y una hora y allí estaría sin dudarlo un solo segundo, para darlo todo de nuevo, para recibir cuánto quisiera darme esta vez. Recuperar esos abrazos que tanto echo de menos.

Soy una chica de 19 años que intentó suicidarse por querer demasiado. Me arrepiento de lo primero pero jamás de lo segundo.

Avatar de unfounded-runner

Sobre este blog

Vivencias a los veinte
unfounded-runner

ver perfil »

Amigos

Fans

  • ARTZAI GARCÍA ABASCAL
  • amiga
  • cirujeda

Ídolos

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

CADENA SER es una empresa del GRUPO PRISA Logotipo de Prisa Gran via, 32. 28013 Madrid. Tel: 34 913470700

©PRISACOM S.A.- Ribera del sena, S/N - Edificio Apot - Madrid. Tel: 34 913537900